Hay criminales por ahí; creemos que llamarlos terroristas sería más adecuado, ya que atacan cables de fibra óptica en California. Recientemente, y por undécima vez en un año, se encontró un cable de fibra óptica cortado a propósito en el área de la Bahía de San Francisco, según este artículo de Theblaze.com.
Este es un delito grave o, como lo expresa Richard Doherty, director de investigación de The Envisoneering Group, «un terrible delito social que afecta a miles y millones de personas». El FBI investiga actualmente la oleada de cortes de fibra óptica en California y está determinando si están relacionados.
Cuando la fibra óptica se interrumpe o se corta por completo, afecta más que solo internet; afecta la forma en que nos comunicamos, lo que pone en riesgo hospitales y escuelas, y podría resultar en la pérdida de vidas. Se llama World Wide Web por algo: todos estamos atrapados en ella y es casi imposible desconectarse hoy en día.
Al dañar un cable, es como si se dañara un trozo de la red; piense en una telaraña al viento: una ráfaga fuerte y toda la red se derrumba. Estamos unidos, es lo que decimos, y basta con una pequeña acción para dejar sin electricidad a una región. Si bien la situación en California no es drástica ni grave, sí es preocupante, ya que los ataques pueden volverse más frecuentes o, en el peor de los casos, atacar más cables "conectados".













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